El arte de dibujar con luz a través de la fotografía

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Para muchos tomar una imagen a través de un dispositivo electrónico no representa una obra de arte, pero hay quienes aseguran que sí.

En los últimos años ha crecido la demanda de las fotografías para eventos y ocasiones especiales. Es normal ver a un artista del lente en zonas turísticas del país realizando sesiones fotográficas para quinceañeras y prebodas para futuros esposos.

A raíz de esto, se cuestiona si las instantáneas se pueden considerar una obra de arte al igual que las  pinturas de grandes artistas. En su momento, la fotógrafa norteamericana Berenice Abbott dijo que la “fotografía es el medio adecuado para recrear el ahora, el mundo vivo de nuestros días”.

Abbott, quien se destacó en el siglo XX haciendo retratos, reflejó en su frase el sentir de esa época, donde la tecnología no estaba tan desarrollada como en la actualidad. Los retratistas tienen equipos que podrían convertir un simple paisaje en un cuadro para una galería de arte.

“La fotografía es el arte de poder dibujar con luz”, definió la fotógrafa Carolyn Santana, quien aseguró que “congelar el tiempo y transmitir emociones a través de una imagen”, son los elementos que convierten una foto en arte.

Y es que conocer las teorías de la luz y jugar con ella pueden dar resultados únicos. Los sensores de la cámara, sin importar su marca, se convertirán en el lienzo en el que de forma digital se plasmará una imagen.

Para los artistas pintar es dejar salir todo lo que llevan dentro en una tela, y para los fotógrafos tomar una foto es “una vía de escape, la manera más maravillosa de poder transmitir mis puntos de vista y de atesorar los sentimientos para siempre”, afirma Yadiri Henríquez.

Lograr un retrato que se convierta en arte no es una tarea fácil. Se resalta el tener un ojo fotográfico y que se organice visualmente el concepto que desea transmitir. Además, “saber utilizar los encuadres, hacer que la fotografía que quieras realizar cuente una historia”, indica Santana.

También, hay que tener claro cuáles son “las sensaciones que deseamos implantar en las personas que, de una forma u otra, son espectadores. Aunque en la fotografía todo es relativo”, afirma Henríquez.

Una foto que invite a quienes la observen a hacerse preguntas sobre cómo y cuáles emociones se transmiten, cambia el concepto de la imagen comercial que simplemente busca capturar una ocasión especial  y recibir una remuneración por ello.

El arte en la fotografía tendrá  una propuesta estética de idea o concepto que se muestre a través de elementos que se relacionen entre sí. Aquí el artista tendrá la libertad de presentar una historia con imágenes digitales.

Con el cambio de la fotografía meramente comercial a la artística, en diferentes partes del mundo se han presentado exposiciones fotográficas donde se exponen una serie de imágenes con las que los fotógrafos cuentan una historia, similar a como se presentan las de un pintor o un escultor.

Según Santana, quien posee un estudio, “la fotografía puede ser una obra de arte porque de la misma forma que un pintor expresa alguna emoción en una pintura, el fotógrafo hace lo mismo”. A pesar de que no son muchos los que se han inclinado por esta área, quienes han incursionado han sabido llevar sus sentimientos o emociones al sensor de sus cámaras.

“Porque transmiten sensaciones y sentimientos, además te hacen pensar en qué queríamos lograr y eso es lo que hace el arte. Esa curiosidad ligada con entusiasmo al analizarlas fotos”, explica Henríquez, quien también es docente.

 

 

 

 


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