Reduciendo Deudas

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Hoy en día, es bastante común descubrir que la mayoría de las personas que conocemos luchan constantemente contra las deudas, viviendo sometidas al estrés de pagarlas a final de mes, preocupados porque el dinero que poseen no es lo suficiente para llevar una vida tranquila. Este es un fenómeno que sigue expandiéndose como si se tratara de una epidemia, mientras las entidades bancarias parecen llevar la mejor parte, siendo ajenas al sufrimiento y angustia que padecen dichos deudores. Por lo tanto realmente no es posible pedir misericordia a los sistemas financieros y no queda otra alternativa que asumir la responsabilidad de continuar al frente de nuestros altibajos monetarios. Sin embargo, si centramos y enfocamos bien nuestra energía y voluntad, si observamos con detenimiento como estamos trabajando con el flujo de nuestro dinero, entonces quizá podamos encontrar un camino que nos guíe al hecho de aflojar esa cuerda que nos aprieta en el cuello.

He aquí una breve lista con ideas claves para mejorar nuestra situación económica en pro de saldar nuestras deudas.

Realice un balance de cuanto es el dinero que realmente debe: realizar este estudio le permitirá saber con exactitud cuál es su estado financiero en la actualidad. Al ser consciente de su problema, su mente podrá trabajar con mayor disciplina para mitigar esa miedosa cifra que parece convertirse en una pesadilla llena de números e intereses. Por eso, tener claridad de cuánto debe le proporcionará un panorama completo de cómo su dinero mensual puede impactar sobre el total del monto que debe.

Crear un presupuesto: una vez seas consciente de cuanto es el monto en deuda, tienes que planificar cuanta sería la inversión mensual que tendrías que aplicarle a dicho monto para ir desmoronando su estructura. De esa manera, cuando llega tu salario ya tienes la certeza de cuanto tendrás que separar sagradamente para tu objetivo radical de disfrutar una vida sin estrés y complicaciones.

Reestructure su deuda con sus acreedores: en el caso de que tras analizar tu deuda y observar que el presupuesto mensual que has considerado para mitigarla es insuficiente a tus ganancias actuales, lo mejor es ir directamente a la entidad financiera y realizar unos ajustes a los intereses o buscar otras formas de pago para aliviar la situación. Ya que en caso contrario estás jugando con una bomba de tiempo, el presupuesto destinado mensualmente no afectará en nada la inflación que sigue adquiriendo esa estresante cifra y tu estilo de vida seguirá siendo el mismo. Por ejemplo, algunas personas, encuentran una mejor salida a su crisis hipotecando su casa, luego saldan lo que deben para después sí centrarse en una sola deuda.

Maneja adecuadamente las tarjetas de crédito: utilizar las tarjetas de crédito es como realizar compras con dinero prestado y eso tú lo sabes, por lo que siempre van a estar ahí disponibles para tus gastos. Si bien no es estrictamente necesario cancelarlas porque podrías necesitarlas en una situación imprevista, analiza detenidamente hasta que punto estás dependiendo de estas tarjetas y si resulta una buena inversión mantenerlas dentro de tu cartera.

Establezca un recorte de gastos: en este sentido tienes que pensar igual que lo hace una nación en sus momentos de crisis y empezar a identificar qué aspectos de tu patrimonio están siendo mal utilizados. Justamente, ese lugar donde ocurren los mayores gastos es tu propia casa. Reflexiona detenidamente sobre los impuestos y los servicios que estas pagando sobre la luz, teléfono, electricidad o televisión y la manera cómo puedes ahorrar dichos recursos.

Analice sus gastos diarios y mensuales: es muy importante fijarse en la manera cómo utilizamos el dinero a diario, ya que este hecho define si realmente estamos gastando en lo necesario o estamos obedeciendo demasiado a nuestros caprichos. Por ejemplo, existen muchas tentaciones en el camino que te pueden llevar a realizar compras impulsivas. Visitas un centro comercial y cuando menos lo piensas estas midiéndote un pantalón que no necesitas o dándole gustos a tu apetito como disfrutar de un buen restaurante, cuando en casa tienes comida suficiente para cocinar. Estas pequeñas fugas de dinero son las que mantienen las personas atadas al mismo estilo de vida.

Busca ingresos adicionales: si realmente ves que a pesar de utilizar todos los métodos posibles te siguen resultando difícil asumir tus deudas financieras, entonces lo mejor será que busques un trabajo de medio tiempo, por ejemplo, para los fines de semana. Poco o mucho que sea lo que produzcas, tu esfuerzo se verá compensado y esa lucha interna que te lleva a trabajar también te dará la satisfacción que necesitas para continuar adelante.

 

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